Palabras de vida. Dios nos da oportunidades

Dios nos da oportunidades, para desarrollar nuestras habilidades.

Cada persona ha recibido de parte de Dios habilidades, no solamente para bien propio, sino para poder servir a los demás. En la Palabra de Dios menciona el escritor:  

¡Palabra fiel es esta, y en estas cosas quiero que insistas con firmeza, para que los que creen en Dios procuren ocuparse en buenas obras! Estas cosas son buenas y útiles a los hombres ¡(tito3:8)

Tenemos una vocación y una misión por realizar para Dios y para sí mismos:  La agricultura, la carpintería, la docencia, la jardinería, liderar, administrar, cocinar, todas estas habilidades vinieron de Dios. Y Él espera que las usemos para estos propósitos:

  1. Para servir a los demás: Las habilidades no solo son para nuestro beneficio sino para el beneficio de otras personas. Nadie es bueno en todo y por ello es que necesitamos de otras personas y otros necesitan de nosotros. Al vivir en familia o comunidad todos necesitamos de todos y por ello es importante que nos sirvamos mutuamente.
  2. Para ganarse la vida: Dios dice que si podemos trabajar debemos laborar con las habilidades que Él nos ha dado. Algunas personas no pueden debido a discapacidades.  Pero los que podemos debemos hacerlo.
  3. Para tener y compartir dinero: La forma en que administramos el dinero que ganamos con las habilidades que tenemos, dice mucho de nuestra generosidad. Dios nos insta a que usemos nuestras manos en un buen trabajo digno y luego compartir con los que tienen necesidad.  
  4. Para honrar a Dios: Nuestras habilidades debemos usarlas para honrar a Dios.

La Biblia dice esto: “Todo lo que hagan, háganlo de buena gana, como si estuvieran sirviendo al Señor Jesucristo” (Colosenses 3.23).  Cuando brindamos atención a otros, preparamos comidas, o administramos la oficina, o un millón de otras formas. Hagamos todo para honrar a Dios.

Si queremos tener éxito en la vida, debemos utilizar nuestras fortalezas para que las debilidades se vuelvan irrelevantes. Eso significa que tenemos que trabajar en lo que somos buenos y con todo lo que Dios nos ha dado.

Recordemos que nuestras habilidades son un regalo de Dios, y Él nos ha dado a cada uno lo que es mejor para nosotros y para el bienestar de los demás.

Cordialmente,

Eunice Ovalle Castellanos
Pastora y Orientadora Espiritual. CCAH.

Publicado en

Deja un comentario