Palabras de Vida Octubre

Decídete a perdonar

Entonces los escribas y los fariseos le trajeron una mujer sorprendida en adulterio; y poniéndola en medio, le dijeron: Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo de adulterio.
Y en la ley nos mandó Moisés apedrear a tales mujeres. Tú, pues, ¿qué dices?…. Más esto decían tentándole, para poder acusarle. Pero Jesús, inclinado hacia el suelo, escribía en tierra con el dedo.
Y como insistieran en preguntarle, se enderezó y les dijo: El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella. Juan 8.3-7

El pasaje mencionado nos muestra una situación que presenta dos posibilidades, por un lado juzgar y por el otro lado perdonar. Tanto lo uno como lo otro es una decisión del ser humano, fuimos creados con la capacidad de amar, odiar, conciliar, repudiar, juzgar y perdonar entre otras.
Jesús tuvo que enfrentar la presión de un grupo de personas interesadas en que juzgara a una mujer que había cometido una falta “según el pensamiento de los fariseos y su cultura”, ellos se creían con la autoridad de juzgar, enjuiciar, señalar y condenar a esta mujer. Aquella mujer había sido arrojada a la calle y en medio de gritos, vulgaridades y acusaciones se veía inmersa en la vergüenza por haber cometido un error.
Qué fácil es ver los errores en los demás, que fácil es ver sus fallas, sus equivocaciones, sus inconsistencias, que fácil es dañar la reputación y la honra de otro ser humano, aquellos personajes de la historia no buscaban otra cosa sino la muerte de aquella mujer, seguramente verla apedreada los haría más felices, los llenaría de alegría y satisfacción.
A pesar de tantos años de haber sucedido la historia bíblica tendríamos que preguntarnos si ¿seguimos viviendo la misma situación?… es decir ¿seguimos juzgando y señalando los errores de los demás o tenemos el propósito de perdonar?
Tengamos en cuenta que las situaciones familiares, escolares, comerciales, sociales y de todo tipo nos pondrán en contexto frente al tema del perdón.
Pensemos si somos de esas personas implacables, cuestionadoras de todo, si a la hora de perdonar, (dejar pasar la ofensa) lo hacemos con facilidad o somos de esas personas que todo lo señalamos, lo juzgamos, lo criticamos, y/o nos ensañamos con los errores de otros. No olvidemos que El Señor Jesús dijo “Porque con el juicio con que juzguéis, seréis juzgados; y con la medida con que midáis, se os medirá” Mt. 7:12.
Las personas que perdonan se liberan, dejan la amargura, la ira, el enojo y pueden ser felices, quien no perdona vive lleno de amargura y donde llega quiere destilar su veneno.
A veces puede parecernos que el perdón es un concepto muy anticuado. En un mundo competitivo, donde todo es desechable, perdonar no figura como valor universal. Pero diversas investigaciones sugieren que deberíamos aplicar la ley del perdón a nuestras vidas diarias, ya que esto puede brindarnos una gran cantidad de beneficios para la salud.
Decídete a perdonar y libérate…
Que tengas un excelente mes de octubre. Te bendigo en Él Nombre de CRISTO.

Pastor Carlos H. Serna R.
Orientador espiritual CCAH.

2- http://www.upsocl.com/comunidad/8-datos-que-demuestran-que-perdonar-es-bueno-para-tu-salud/

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