Palabras de Vida Febrero 2018

¡Una familia como Dios manda!
“Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.
Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra”.

Génesis 1: 27 a 28 nos remonta a una realidad que hoy se hace importante recalcar: Dios creó hombre y mujer solamente, lo hizo con propósitos muy claros: dar frutos y multiplicarse. Esta realidad hoy pareciera estar amenazada por una sociedad en que varones y mujeres, cada uno por su cuenta huyen a la idea de comprometerse en matrimonio, mientras que a la vez más personas del mismo sexo quieren buscar una boda y adoptar hijos.

La historia apenas comenzaba y muy pronto cada hombre y mujer ya no eran una imagen y semejanza del Dios perfecto, sino del imperfecto Adán: “Y vivió Adán ciento treinta años, y engendró un hijo a su semejanza, conforme a su imagen” (Génesis 5:3). Lo curioso es que muchos de nosotros desde niños sabemos de memoria que hubo una primera pareja creada a imagen y semejanza de Dios, pero normalmente pasamos por alto que la persona que escogimos por compañía para iniciar una familia no es ni más ni menos que descendencia de Adán, imagen y semejanza de Dios sí, pero con la herencia de imperfección.

Así las cosas, hoy debemos reconocer en su debilidad y defectos los nuestros también, piensa que la sociedad de antes cuando algo se dañaba lo reparaba, la de hoy lo reemplaza por otro nuevo; el matrimonio está para ser reparado una y otra y cientos de veces; por eso esfuérzate cada día en ser mejor ser humano para regalarte a tu familia, antes que desgastarte en intentar mostrarles los defectos que tienen para que ellos cambien para tu felicidad.

Vivir disfrutando de una familia como Dios manda es una realidad al alcance de todos, tan simple como aceptar que en casa todos somos imperfectos, pero a la vez perfectibles, capaces de ser cada día una versión mejorada de nosotros mismos para entregarnos con todo a todos.

Ánimo, que sigas disfrutando de tu pareja e hijos y pido para tí bendiciones del Altísimo.

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Colegio Campestre Anglo Hispano

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